Progreso
Destino obligatorio si visitas Yucatán
El puerto de Progreso es uno de los destinos consentidos porque ofrece de todo: hermosos paisajes, actividades recreativas, ambiente fiestero, deliciosa comida y la experiencia de sus reservas ecológicas.
Su cercanía con Mérida lo hacen un destino muy accesible para disfrutar de un día de sol, arena y mar.
Progreso es para todos
La playa de progresos es pública y desde temprano podrás disfrutar de la sombra de las palmeras y respirar el aire de mar. También tienes la opción de rentar una palapa y disfrutar en familia de un delicioso picnic, hacer castillos de arena, jugar frisbee o simplemente recostarte a tomar el sol con un buen libro, un café, un vinito o tu bebida favorita. El ir y venir de la gente es característico de esta playa, a lo largo, podrás divisar el muelle, el cual es considerado el más grande del mundo y al que cada año llegan cruceros de todas partes del mundo.
El malecón, un ícono de Progreso
Sin duda, al hablar de Progreso no podemos hacerlo sin mencionar su famoso malecón. No importa la hora a la que vayas, siempre habrá buen ambiente. A lo largo de 1 km de extensión podrás encontrar diversas opciones de tiendas y comercios, así como una gran variedad de deliciosos lugares para comer. ¿Ya te viste ahí, con el sol del medio día, disfrutando un rico ceviche con sus tostaditas y salsita habanera y refrescando tus sentidos con una muy fría cerveza? Y si tienes deseos de postre, podrás encontrar todo tipo de exquisitos dulces típicos para deleitar tu paladar, (te recomendamos pedir las cocadas) Cuando ya estés satisfecho, un paseíto con el mar de un lado y la brisa en el rostro serán un excelente remate.
Progreso está ubicado a menos de 45 minutos de la ciudad de Mérida, tanto así que si estás en la ciudad y sólamente quieres escaparte a disfrutar del atardecer frente a la playa, puedes hacerlo. La mayoría de los restaurantes grandes aceptan tarjetas, así como las tiendas de conveniencia, no obstante, te recomendamos siempre llevar efectivo.
Progreso es un paraíso turístico. Quién sabe, a lo mejor te enamoras tanto que terminas quedándote.
