Oxman
Una joya dentro de una hacienda colonial
A menos de 15 minutos de Valladolid está la Hacienda San Lorenzo Oxman, y dentro no sólo puedes encontrar una apacible y deliciosa forma de pasar el día sino que en sus terrenos se encuentra también el
majestuoso cenote Oxman, un cenote abierto con largas raíces colgantes que le dan una apariencia mítica y legendaria.
Esta hacienda llegó a ser parte importante durante la conocida época del oro verde en Yucatán, conocida con este nombre por la próspera
industria del henequen entre el siglo XIX y el siglo XX.
Muchas de estas haciendas se construían cerca de cenotes, de esta forma garantizaban el abastecimiento de agua dulce tanto para consumo como para la agricultura, y otras necesidades.
Antes de entrar a este cenote, hay una plataforma donde puedes apreciar la imponente vista de sus aguas, para luego proceder a bajar 73 escalones. Estando dentro, puedes entrar al agua desde las mismas escaleras o mejor aún, colgarte a una gran soga y lanzarte desde ahí.
Este cenote está abierto todos los días a partir de las 08:00 am hasta las 18:00 pm. No importa si llegas en auto o bici, la hacienda cuenta con un amplio estacionamiento gratuito. Lo ideal es ir por la mañana, así puedes conocer con calma el cenote, y llegada la hora, te das oportunidad de comer en el restaurante y ya para terminar de relajarte, quedarte en la piscina de la hacienda que igual es de agua del mismo cenote.
El costo de la entrada al cenote es de $70 pesos por persona, pero al pagar $150 obtienes tanto la entrada como un descuento de la misma cantidad para consumir en el restaurante. Depende de cuánto tiempo quieras estar ahí. Eso sí, no aceptan tarjetas, ni de crédito o débito, así que mejor lleva dinero en efectivo, de preferencia en bajas nominaciones.
Los cenotes son parte de un delicado ecosistema así que, antes de entrar a nadar te van a pedir que te bañes para retirar cualquier residuo de bloqueador, crema o repelente. Así que hay que ser cuidadoso con eso, porque son maravillas que queremos conservar.
Oxman te espera, ¿estás listo?
