Zací
Un oasis para escapar del calor de la península
En medio de la ciudad de Valladolid, a dos cuadras de la plaza principal, nunca te hubieras imaginado que está la entrada a la más gratificante y mágica experiencia de un cenote, pero no cualquier cenote, sino el cenote Zací.
Zací se clasifica como un cenote semiabierto, pues fue una gran cueva que se derrumbó sólo parcialmente. Se encuentra a unos pocos metros bajo el nivel del suelo, una exuberante vegetación cubre sus paredes e incluso tiene una cascada artificial para hacer aún mejor
el encanto de estar ahí.
Siente la adrenalina de saltar a lo profundo de sus aguas
Si te sientes con adrenalina suficiente para tirarte desde 8 m de altura hacia el espejo, ¡puedes hacerlo! sus aguas son profundas, pueden ir desde los 25 hasta los 100 metros. Si no, tan sólo baja tranquilamente
las escaleras que te llevan hasta ahí. Ahora que, si no quieres nadar, puedes quedarte remojando tus pies y recibir un estimulante madicura por los pececitos.
La mejor hora para ir es por las mañanas entre semana, porque a medio día y en fin de semana suelen llegar la mayoría de sus visitantes.
Toma en cuenta que por lo delicado de sus aguas, antes de entrar debes bañarte para quitar todo rastro de cremas o bloqueadores. Éste servicio tiene un costo de 5 pesos.
También tienes la opción de rentar o comprar chalecos salvavidas para mejorar tu experiencia de seguridad al nadar en el cenote. La entrada es una de las más económicas comparada con otros cenotes,
sólo $30 pesos. Pero si en el restaurante consumes más de $100 pesos, ¡la entrada es gratuita!
¿Ya tienes todo preparado para tomar el camino a Valladolid? El cenote Zací está esperando por ti.
